jueves, 5 de diciembre de 2013

#EspiasDeCopetin: El Frankfurt

Se va señor de mesa. Otro llega y se sienta en el lugar del que se fue. Apoya *extraño sobre madera sobre la mesa. Abre un cuaderno rivadavia azul de esos forrados con papel araña. Hace un llamado telefónico. Dice algo sobre una causa. Guarda el cuaderno en el sobre misterioso. Se queda mirando la nada a través de la ventana. ¿Que piensa?. Pide un agua mineral sin gas.
65 años aproximadamente. Regordete. Panzón. Rasgos de la europa de la lasagna. Cabello grisáceo. Camisa escocesa entre blancos y bordo. Más bordo que blanco. En el bolsillo de la camisa guarda una birome y un pilon de papeles tamaño bolsillo de camisa. Usa jean. Lleva una cadena color plata. Usa gafas mitad de marco metálico. De esas que se oscurecen cuando la luz aumenta. Se sirve agua, toma. Se sirve nuevamente, toma y abandona el vaso. Vuelve  a sacar el cuaderno del sobre y junto al cuaderno una pila de papeles a los que de tanto en tanto les hace alguna anotación. El papel dice algo de "acta... de la ciudad de buenos aires", no llego a leer. Junta nuevamente los papeles, les pone una goma elástica y abre el cuaderno. Cierra el cuaderno y mete ambos al sobre nuevamente. Otra vez observa la nada. Se sirve una tercer vez agua hasta vaciar la botella. De a largo sorbos la va bebiendo. Se queda mirando el sobre. Mira la ventana y vuelve a mirar el sobre. Se saca comida de los dientes con los dedos. Se lo ve preocupado pero no desesperado. Se lo ve cansado. Vuelve a beber agua. Toca el sobre, lo acerca unos centímetros hacia él. Se cruza de brazos ¿esta esperando a alguien?. Se humedece los labios. Hace gestos de pensar con sus manos. Una señora de otra mesa se levanta y él se la queda mirándo. Le sigue el recorrido por la ventana. ¿Termina el agua sin gas y se va?. Cada tanto hace un sonido particular con la boca, como un silvido, un ruidito.
Toma nuevamente el sobre. Saca el cuaderno. Lo abre. Hojas saturadas de escritura. Toma el movil y *disca. Se queda a la espera. Deja un mensaje de voz, no se distingue lo que dice. Los mensajes de voz siempre se dejan tres o cuatro tonos por debajo del promedio habitual en el que uno suele comunicarse. Escribe algo en el cuaderno. Es diestro. De esos que prensan la birome casi desde la mitad y juntan el indice y el gordito. Tinta azul. El promedio dice que la gente mayor a 50 no usa tinta negra, un habito de sus tiempos de escolaridad. Relee el texto. Vueve a *discar. Espera. Nuevamente deja un breve mensaje de voz, nuevamente en dos o tres tonos por debajo del habitual. Lee la pagina de lado a la que escribió. Continua a la siguiente. Subraya algo. Vuelve a la pagina anterior y subraya algo tambien. Retrocede en la lectura. Vuelta atrás y otra vez hacia adelante. Corrije acentos. (El mesero del lugar tiene unos 45 años aprox. Es de Galicia). Continua escribiendo breves anotaciones. Mira el vacio y retoma la lectura. Cierra el cuaderno. Mira por la ventana. Se cruza de brazos. Me mira. Mira la ventana. Pasa el rato. Se sonríe. Se acomoda sobre la silla. Parpadea. Parpadea. Parpadea. Pasa el rato. Guarda el cuaderno nuevamente en el sobre madera. Apoya el mentón sobre su palma. Hace el gesto de la estatua que piensa. Se quita las gafas, refriega su ojo izquierdo. Se pone nuevamente las gafas. Se muerde la mitad del labio y sonríe. Se cruza de brazos. Se quita las gafas, rasca nuevamente su ojo izquierdo. Se temina el agua. Pasa el rato, cruzado de brazos, mirando por la ventana ¿porque no se va?. Sonrie. Se acomoda sobre la silla. El ojo izquierdo lo tiene algo más caído que el compañero, lo entrecierra. Palpa el sobre con los dedos. Hace como un juego entre dos de sus dedos y el lateral del sobre. Deja de hacerlo. Se cruza de brazos. Creo que ya sabe que lo observo. En la mesa de al lado una mujer cerca de los 50 años conversa con una pareja cerca de los 80. Sobre la mesa hay un frasco de orina hasta la mitad. De tanto en tanto ella, la mujer mas joven, chequea que la tapa roja del frasco este bien cerrada. 
Nuevamente lleva la mano a su cara en gesto preocupado. No comió las papas de copetín que la casa invita a cada cliente por consumir. (La orina de lado a las medialunas. La vejez pierde limites). Acomoda el sobre. Se queda largo rato de brazos cruzados mirando por la ventana. Observa al mozo. Mira de lado a lado. Nuevamente la mano a la cara. Algo le preocupa. Alguien no le atiende los llamados. Se acomoda en la silla. (¿Porque los de la mesa de al lado se ríen y comen medialunas mientras la orina esta ahí?). Revolea los ojos. Mira la hora. (¿De cual de los tres será la orina?). Creo que quiere pedir la cuenta. Se acomoda los huevos, sutil pero se noto. Pasa el rato. Toma el movil nuevamente y *disca. Espera. Alguien responde del otro lado. Corta rápido, "bueno" dice. Nuevamente el ruido con la boca. Se para, se acerca a las heladeras. Observa. Se acerca al mozo y le pide algo. De regreso a la mesa se detiene nuevamente frente a las heladeras. Toma asiento. Pasa el rato. Otra vez el sonido con la boca. Agarra el sobre y saca el cuaderno azul. Lo abre al azar (casualidad presente). Busca entre las paginas. Tacha algo y escribe. Da vuelta la pagina. Se acomoda sobre la silla. Da vuelta la siguiente. Se detiene. Se acerca. Se vuelve a su lugar. Toma el sobre, le da la vuelta. Anota en el cuaderno algo que lee del sobre. No se alcanza a leer desde aca. Pone el sobre nuevamente debajo del cuaderno. Cierra el cuaderno y lo guarda nuevamente en el sobre. Pasa el rato. Bosteza con la boca bien abierta. Me mira. Pasa un buen rato. Se levanta de la mesa, se acerca a la barra. Cruza palabras con el mozo. Le pide la cuenta. Le da dinero. Vuelve a la mesa. Se sienta. Se levanta. Va al baño. Regresa. Toma un paquete que se encuentra sobre la barra. Toma el sobre que dejo sobre la mesa. Y sale. 
Entra otro hombre, uno mas joven. Se sienta en su lugar.
 

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